Empieza por tu especialidad
Nombra tu función o área con términos reconocibles. Añade nivel de experiencia solo cuando sea relevante y evita adjetivos genéricos como “dinámico” o “apasionado” sin evidencia.
Selecciona fortalezas relevantes
Incluye dos o tres competencias relacionadas con la oferta y una evidencia de alcance o resultado. El perfil no debe repetir literalmente toda la sección de habilidades.
Adapta sin falsear
Cambia el énfasis para cada candidatura, pero conserva hechos que puedas explicar. Una adaptación responsable mejora la claridad sin inventar capacidades.